jueves, 13 de julio de 2017

¡Rápido hay que amputar ese dedo!



 Ay, amiguitos y fans en general que me he vuelto a lesionar. El otro día, un día más en el trabajo, como cualquier otro, andaba yo buscando la cinta adhesiva para pegar un sobre reutilizado cuando al no encontrarla por ningún lado visualicé, en la mesa de un compañero, una precintadora. ¡Ajajá, un trocito de esto me irá estupendo para lograr mi propósito y seguir con mi trabajo! Pensarlo fue la parte fácil pero llevarlo a cabo ya costó algo más.  Como no necesitaba más que un pequeño pedacito lo despegué de los dientes afilados en el que estaba posada la cinta, tiré un poco del carro para que quedará libre solo hasta el tamaño que necesitaba y al ir a cortar por la sierra del aparatejo no corte plástico sino dedo.

¡Dios, qué dolor! Fui al baño a desinfectármelo en seguida con agua y jabón, a saber cuándo me puse yo el tétanus por última vez. Llevo en el dedo índice de la mano derecha un corte de más o menos unos 2 milímetros que creo que ni llega a eso pero us juro y sin exagerar un pelín que llevo dos días impedida. 

El primer día para lavarme el pelo fue dramático, tenía que hacerlo con la mano izquierda porque el dedo me escocía horrores. Me sentía lerda perdida como un monito ideando un mal plan.

Como quien no quiere la cosa en mi casa apareció un bote de nata así que me compré unos flanes para hacerme mi postre favorito: flan con nata y caramelo por encima. Mmmm... ¡Qué delicia! Pero habéis intentado abrir la tapa de ese malvado envase con otros dedos que no sean haciendo pinza con el dedo gordo y el índice? ¡Me cago en rediez! ¿Pero con qué pegan esa tapa?  Al final, tuve que aplicar mi inventiva macgiveriana y con el cuchillo recortarla por los lados.

Cada vez que le doy click al ratón del ordenador veo las estrellas y el firmamento entero. Que al rato se me pone el corazón en el dedico y... ¡veo hasta la Vía Láctea!

La gente no lo entiende, dicen que no es normal que sea tan quejica... ¡Drama queen! ¡Exagerada! Pero mi compi T sí que me entiende, él sabe de mi dolor, lo ha vivido en sus carnes. 

¡Si es que las precintadoras las carga el diablo os lo digo yo! ¡Hay que ir con un ojo...!

Así que resumiendo todavía tengo un morado gigante en un muslo por la caída de las escaleras, un chichón en la cabeza a modo de huevo que me hice en el barco camino a Menorca y ahora un dedo como el de E.T. El extraterrestre. ¿Qué será lo siguiente?

jueves, 6 de julio de 2017

¡Expulsada!



Antes iba a un gimnasio muy molón que, por circunstancias que ahora no me voy a poner a explicaros, lo tuve que dejar. La solución rápida fue apuntarme a uno de estos low cost: DuetFit Via Augusta.

La verdad es que por la relación calidad precio está de puta madre. Tienes que ir cargado como una mula con toallas pero por el resto todo limpio y correcto. El problema que tiene es que, al contrario de lo que pueda parecer al ser un low cost, el temido aire acondicionado lo ponen a toda llufa.

Sé que muchos de vosotros estáis viviendo un infierno en vuestros trabajos por más o menos temperatura y que es un verdadero calvario tener que ponerse de acuerdo con los compañeros pero en este gimnasio las salas de actividades suelen estar por debajo de los 20 grados y, la mayoría de veces, incluso por debajo de los 18.

Yo que soy friolera, os podéis imaginar la gracia que me hacían a mí estas temperaturas. Como soy pasivo agresiva, me cagaba en todo lo que se meneaba pero no hacía nada al respecto y así pasaron los meses hasta que llegamos a verano y el choque térmico ya era de escándalo.

Muy amables, los receptores del formulario de contactos de su página web me indicaron a quién debía dirigir mi disconformidad y así lo hice. Los que alguna vez habéis recibido una de mis misivas cuando estoy enfadadilla sabéis que mi sutileza de ir directa a la llaga puede ser un pelín hiriente pero ante todo jamás dejo de lado la educación y total lo único que hice es apelar al sentido común que era más que evidente que carecían de él.

Como en este país parece que aquello de que el cliente siempre tiene la razón ya es como una leyenda urbana de la post guerra su respuesta a mi mail fue clara y contundente:

Buenas tardes,

Procedo a tramitar tu baja.
Gracias por tus comentarios, los tendremos en cuenta para un futuro pero el tema del aire es difícil de gestionar porque tanto usuarios como personal adaptan a su gusto la temperatura.

Mi intención, en ningún momento era darme de baja sino que pasaran de 18 grados a 22 como le había pedido, por favor, que hicieran pero ellos se lo tomaron por la vía directa y me expulsaron con tarjeta roja. Inocente de mí insistí porque no daba crédito a lo que me estaba sucediendo y pensando que quizás había mal interpretado mis palabras pero que, visto lo visto, quizás si que era mejor acabar nuestra relación. A lo que el gañán me contestó que me había entendido perfectamente y que tenía hasta el 31 de julio para ir porque ya había abonado el recibo de este mes.

En esta sociedad en que todo el mundo hace lo que le sale de la pepitilla sin ningún tipo de consecuencia y todo parece tan normal, yo me quejo por una nimiedad y me dan una bofetada en toda la cara. Ir preparando el discurso porque un día de estos voy a salir en las notícias y tendréis que decir aquello de "uy, pues parecía una chica tan simpatica y normal".

miércoles, 28 de junio de 2017

Yo quiero ser papá



Estuve unos días en velero recorriendo Menorca. Eran las fiestas de por ahí y aprovechamos el evento para navegar por tan estupenda isla. No os la publicito mucho porque ya bastantes visitantes tiene durante esos días como para que os entre el gusanito también de ir y al final no cabremos.

La cosa es que en un velero, aparte de tomar el sol poco se puede hacer vadeando para un lado y para el toro, así que, el entretenimiento favorito es hablar, cantar y filosofar, el cómo llegamos a cada fase mejor no os lo cuento pero suele venir precedido por la ingesta de bastante alcohol.

El caso es que de un tiempo para acá detecto que el llamado reloj biológico de las mujeres que, a cierta edad, nos vuelve locas para ponernos hacer churumbeles también les sucede a algunos hombres plenamente válidos para ser papás y que, como yo, no han encontrado a alguien con quien compartir lo bonito de la paternidad. 

Una vez más la naturaleza es tremendamente injusta porque a mí, si ahora se me antoja, con enchufarme unas cuantas hormonas y chuscarme al primer marinero medio bobo que encuentre por ahí ya puedo ser mamá pero… ¿qué pasa cuando un hombre quiere ser padre pasado los 40?

¿Acaso la solución más fácil es pillarse a una señorita de edad temprana que esté a años luz de su momento vital? ¿Realmente los hombres son más inmaduros y les cuesta menos enamorarse de jovenzuelas?

Desconozco si por temas legales pueden adoptar siendo monoparental, lo que sí sé es que es un dineral que no todo el mundo se puede permitir y menos uno solo. Que gente normal no pueda darles todo el amor que necesitan a tantos niños por unas perras políticas me da mucha penita.

Cuando dicen que el hombre tiene más tiempo para ponerse a tener hijos es solo una cuestión física. Si, siguen teniendo soldaditos pero cada vez son menos los dispuestos a fecundar. Y así como se nos critica a las mujeres por querer ser mamaabuelas a chicos ya en decrepitud física nadie osaría decirles nada. Al revés, seguramente serían llamados campeones, cracks y demás sin darse cuenta de que un baby desgasta una energía que ya no tienen y que deben delegar en la jovenzuela.

Esta vida se está convirtiendo en algo tan raruno y tan dispersa que, a veces, las piezas que no siguen su curso natural, se desencajan y lo nuestro nos cuesta volver a la convencionalidad de lo normal. Yo, si fuera una cuestión de quita y pon les cedería encantada mi aparato reproductor que, al fin y al cabo, no lo uso y está como nuevo. Hace un par de años me tuvieron que operar porque decían los médicos que tenías las trompas deprimidas. ¡Pues cómo van a estar, soltera a los 40!  En fin, que no hay como los láseres para solucionar la aparente vejez y darle vidilla a tus entresijos.

Solo espero y deseo que todos los que queráis ser papás, algún día, sea tarde o temprano, lo consigáis.